Revista Semana Santa 2005

Fotos: Archivo
Diseño e Impresión: Printed 2000


Ante la Semana Santa de 2005
Saluda del Alcalde de León
Saluda del Presidente de la Diputación
Saluda del Hermano Restituto Ruano Díez
Nueva Etapa, Nuevos Retos
Estamos de cumpleaños
Nació en el momento justo
Memorias y Recuedos
De memorias y recuerdos
XVJJ Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales
Bodas de Oro de una Hermandad de Barrio
Apuntes para una presentación
Carta del Arzobispo de Sevilla
Acción de Gracias
Actos 50 Aniversario
Junta General Ordinaria
Oficio Ministerio Justicia
Información de la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero
Nuestra procesión
Comidas de Hermandad
Actos de la Hermandad durante el año 2005
Recorridos 2005
Indicaciones para las procesiones y otros actos
La Caseta
Banda de cornetas, tambores y gaitas.... casi 50 años de historia
Cincuenta años
Directorio
Agradecimientos
Junta Directiva
Carta: CASA DE S.M. EL REY
Cuadro de Honor

 

 

Ante la Semana Santa de 2005

León, 31 de enero de 2005


      Recibid mi saludo cordial todos los papones que integráis las Cofradías de la Semana Santa de León, y todas las personas interesadas en esta manifestación religiosa.

      Os escribo a mi regreso de la Visita ad limina Apostolorum, esto es, ante el umbral de la casa de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, porque esto es la Roma cristiana, sede del Sucesor de Pedro y heredero de la caridad ardiente de Pablo, Su Santidad Juan Pablo II. Han sido ocho días de celebraciones en las principales basílicas romanas y de encuentros de trabajo en los departamentos que se ocupan de los distintos aspectos de la misión de la Iglesia: evangelización de los pueblos, doctrina de la fe, liturgia, enseñanza y seminarios, obispos y clero, vida consagrada, seglares, familia, causas de los santos, etc. Y el momento mas esperado, la audiencia particular con el Papa, para presentarle los principales rasgos de la realidad sociológica y pastoral de la diócesis de León. He vuelto muy contento y esperanzado, a causa del interés con que se sigue la marcha de nuestra diócesis.

      En los departamentos dedicados a los seglares y a la liturgia se ha hablado de la importancia de las hermandades y cofradías en España, la nación con mayor número y variedad de asociaciones públicas de fieles por motivos religiosos, es decir, con fines de culto hacia Nuestro Señor Jesucristo, la Santísima Virgen y los Santos, y con fines caritativos o de sufragios por los Difuntos. En este fenómeno sobresalen, con mucho, las Cofradías de la Semana Santa. Se nos ha invitado a cuidar estas expresiones de religiosidad cristiana, a ayudarlas para que consigan sus fines y sean cauces de formación en la fe y en los valores cristianos, a procurar que no reduzcan a puro formalismo sus manifestaciones externas, y a fomentar su inserción en las parroquias y en la vida de la Iglesia diocesana.

      Objetivos muy importantes que están en línea con la llamada a la coherencia y a mante-ner vivas las raíces cristianas, que el Papa hizo hablando de España en su discurso a todos los obispos reunidos, el día 24 de enero. En efec-to, aunque en nuestra patria “han cambiado muchas cosas en el ámbito social, económico y también religioso, dando paso a veces a la indiferencia religiosa y a un cierto relativismo moral, que influyen en la práctica cristiana y que afecta consiguientemente a las estructuras sociales mismas”, España sigue siendo “un país de profunda raigambre cristiana”, en el que “la fe en Cristo y la pertenencia a la Iglesia han acompañado la vida de los españoles en su historia y han inspirado sus actuaciones a lo largo de los siglos” (Juan Pablo II).

      Personalmente estoy convencido de que la Semana Santa es un testimonio de la vitalidad religiosa y espiritual de nuestro pueblo, y una herencia que viene de lejos en el tiempo y que cada generación ha ido haciendo suya y recreándola bajo muchos aspectos. Entre todos debemos conservar fresca y pujante esta herencia, evitando que se desnaturalice, lo que sucedería si sus expresiones públicas no respondieran a una fe auténticamente vivida.

      Con mis mejores deseos para la próxima Semana Santa en el Año jubilar diocesano, eucarístico y mariano que estamos celebrando:


 

Saluda del Alcalde de León

     La ciudad de León se dispone a vivir la Semana Santa con la in-tensidad y recogimiento que la caracterizan desde hace siglos. Llegan los diez días más esperados por los “papones” leoneses, casi 20.000, durante todo el año. La Pasión leonesa es costumbrismo hecho reli-gión y cada año alcanza más eco su sello de Interés Internacional.

     Este año felicito como alcalde de manera especial a la Herman-dad de Jesús Divino Obrero, al celebrar sus primeros 50 años de his-toria vinculada, desde sus orígenes, al populoso barrio del Ejido. Os animo, en mi nombre y en el de toda la ciudad, a seguir trabajando en la promoción de la cofradía. Vuestro esfuerzo enriquece, en su conjunto, los valores de la Semana Santa leonesa.

     El Ayuntamiento de León no va a escatimar esfuerzos en la di-vulgación de la semana más tradicional y religiosa de León. Esta revista de “Jesús Divino Obrero” es un buen ejemplo de promoción de los días más grandes de la ciudad de León.

     Los leoneses participan masivamente en los des?les procesio-nales y se sienten orgullosos de formar parte de ellos. En esa línea promocional vamos a seguir trabajando desde la Corporación. La cada vez mayor repercusión de nuestra Semana Santa debe ser, un año más, un aldabonazo para seguir arrimando el hombro, desde ins-tituciones como el Ayuntamiento hasta el último “papón”.

 

Saluda del Presidente de la Diputación

      La publicación de una revista de la Hermandad de Jesús Divino Obrero, de gran tradición y peso en la celebración de la Semana Santa Leonesa, con motivo de la conmemoración del cincuentenario de su fundación, es un acontecimiento de gran relevancia en el ámbito de la cultura leonesa por su aportación a la tradición y al simbolismo de las costumbres religiosas.

      Desde 1955, año de su fundación, la Hermandad ha participado activamente en el mantenimiento y promoción de la semana de pasión en la ciudad de León y en su provincia, contribuyendo especialmente con la procesión de Resurrección en la que tiene lugar el célebre “Encuentro” en la Plaza de Regla, con el que se pone fin a la Semana Santa y se cierran los desfiles procesionales.

      La Diputación Provincial quiere mostrar el más sincero recono-cimiento a la Hermandad de Jesús Divino Obrero por su contribución histórica a la Semana Santa Leonesa, por el trabajo realizado para la permanencia de nuestras costumbres y su aportación al mantenimiento de los valores más ancestrales.

 

Saluda del Hermano Restituto Ruano Diez
Abad Honorario y Fundador de la Hermandad Jesús Divino Obrero

      Queridos Hermanos:

      Me pide el actual Abad-Presidente, que dirija unas breves palabras a todos vosotros, con motivo de la celebración del cincuenta aniversario de la Hermandad.

      Tenéis que comprender, lo emocionante que resulta para mí, recordar aquellos primeros años. Las dificultades vividas para poner en marcha toda esta aventura, las alegrías, las primeras procesiones, ver celebrarse el acto del Encuentro por primera vez con La Soledad y el Cristo Resucitado, la banda de Cornetas y Tambores, la cooperativa de viviendas, la construcción de la iglesia, etc.

       Recordar todo aquello es tan bonito y a la vez tan difícil, que tengo que controlar mis lagrimas.

       Han pasado cincuenta años, y pasarán cincuenta más, y la Hermandad tiene que continuar con el camino que se marcó al comienzo.

      Por motivos de salud, no puedo acompañaros en las procesiones, ni en los actos que celebremos para conmemorar el Cincuentenario, aunque lo intentaré. Pero sí quiero deciros que estuve, estoy y estaré de corazón con todos vosotros. Caminando a vuestro lado, rezando a nuestras queridas imágenes y escuchando a nuestra banda.

      No quiero terminar esta carta, sin tener un recuerdo muy especial para dos personas que hace 50 años me ayudaron y me apoyaron: D.Víctor de los Ríos y el Excmo. y Rvdo. Obispo Almarcha. Cómo no, recordar también de forma especial, a todos los hermanos fundadores y a los miembros de las juntas directivas que tuve el honor de dirigir. También al Hermano Eduardo Amor Porras y al Hermano José Del Olmo sin los cuales no hubiéramos podido tener la banda de cornetas y tambores. En fin, a todos los hermanos y hermanas y a todos aquellos que sin serlo también han colaborado para que esta hermandad sea tan grande como es. También, dar las gracias a mi familia por el apoyo y comprensión recibido.

       En estos momentos de alegría para la Hermandad, recibid un fuerte abrazo de este vuestro Hermano, que lo es, RESTITUTO RUANO DIEZ.

 

Nueva Etapa, Nuevos Retos

      Cuentan que un niño, vecino de un gran taller de escultura, entró un día en el estudio del escultor y vio en él un gigantesco bloque de piedra. Y que dos meses después, visitó de nuevo el estudio del maestro y encontró, en lugar de la piedra, una preciosa estatua ecuestre. Y, volviéndose al escultor, le preguntó:

      - “¿Y cómo sabías tú que dentro de aquel bloque había un caballo?”

      La pregunta no carece de ingenuidad, pero muy bien puede servir para retrotraernos cincuenta años.

       Un bloque informe de ilusiones apareció, según cuentan, en un club de fútbol (así se lo he oído al actual Abad). Desconozco los pormenores; vosotros podréis precisar el lugar y poner nombres. Era un montón de ideas y muchas ganas de hacer cosas. Poco a poco fue perfilándose. El 2 de abril de 1955, toma forma con el Decreto del Obispo Monseñor D. Luis Almarcha. Cito textualmente: “Usando de nuestra autoridad ordinaria, venimos en erigir y erigimos canónicamente, en la Iglesia parroquial de SAN JUAN Y SAN PEDRO DE RENUEVA, de esta ciudad de LEÓN, la HERMANDAD de JESÚS DIVINO OBRERO”

     Problemas y dificultades sin cuento; pero, el entusiasmo no menguó; más bien, todo lo contrario, y como fruto del tesón y la perseverancia, aquél bloque informe de ilusiones y proyectos se convirtió, con perfiles determinados, en realidades concretas: un barrio nuevo, mirando al EJIDO, como primera área de expansión de una ciudad que crecía; con una Iglesia, con el atractivo nombre de JESÚS DIVINO OBRERO, con capacidad para acoger a muchos feligreses.

      Parecía anacrónico que la HERMANDAD tuviera su sede en una Parroquia hermana, existiendo una Iglesia y un barrio dedicado al titular de la misma. Así pues, con un nuevo decreto del mismo Obispo, del 27 de marzo de 1965, la nueva Parroquia acogía a una HERMANDAD joven y llena de entusiasmo e iniciativas.

       Todo aquello cristalizó en los fines generales, recogidos en el artículo 1º de los vigentes Estatutos.

       En este año de conmemoraciones gozosas para la Diócesis, mil cien años de la muerte de San Froilán, quinientos años de la Aparición o Invención de la Imagen de la Virgen del Camino y setenta y cinco de su Coronación Canónica, hemos de añadir, aunque sea en el ámbito familiar de la parroquia, las BODAS DE ORO de la HERMANDAD DE JESÚS DIVINO OBRERO, y EL CUARENTA ANIVERSARIO de su vinculación a la Parroquia.

      Las personas y las cir-cunstancias, ciertamente son distintas; pero al tiempo que damos gracias a Dios por estas efemérides, nos deben plantear nuevos retos para “promover la vida cristiana intensa, facilitar la formación religiosa, moral y social de todos los Hermanos, bajo el amparo del Divino Obrero de Nazaret”. (Estatutos, art. 1º) Éste es el legado recibido, y que hemos de transmitir a las nuevas generaciones.

Carlos Santos Vega,
Consiliario


      Es para mí una satisfacción asomarme a esta revista y mas si cabe este año en que vuestra hermandad va a conmemorar el 50 Aniversario de la firma del decreto de su constitu-ción (02/04/1955).

      Como Presidente de la Hermandad de Santa Marta y la Sagrada Cena no puedo por menos que volver la vista atrás, a los archivos y a los recuerdos, y hacer un poco de historia. La historia de las dos únicas Hermandades que forman parte de la Semana Santa de León.

      Cuando la Hermandad de Santa Marta había irrumpido en la ciudad, a finales de 1945, y añadía color a los desfiles procesionales, históricos hasta el momento, cuando comenzaba a realizar sus primeras procesiones, se crea la Hermandad de Jesús Divino Obrero. Y ya desde ese mismo año comienzan ambas a caminar juntas en los desfiles procesionales de nuestra ciudad. En la primera procesión de Jesús Divino Obrero, el 18 de julio, antigua fiesta del trabajo, ya os acompañó nuestra hermandad, así como al año siguiente, 1956, en que desfiláis acompañándonos en la procesión de la Sagrada Cena, en la noche del Jueves Santo.

      Desde entonces han sido muchas procesiones, muchos actos y muchos momentos vividos juntos, en hermandad, incluso la celebración de nuestro 50º Aniversario hace ya una década. No es casualidad la similitud en dicho nombre, en el color y forma de las túnicas y en otros detalles más, incluido el tener en el patrimonio obras del ilustre imaginero Víctor de los Ríos, y ya no digamos los hermanos comunes a las dos, sino que además ambas han marcado dos momentos cruciales de la puesta en escena de la pasión de Cristo: la institución de la Eucaristía (procesión de la Sagrada Cena) y la Resurrección del Señor (procesión del Encuentro).

       Momentos de hermandad vividos cuando hemos desfilado juntos por nuestras calles, cuando los braceros de las dos han arrimado el hombro a la par para mecer los pasos, cuando las bandas de música han tocado al unísono.

       Episodios que recordamos y que algunos aún vivimos.

       Y un año más, esta primavera que en León se resiste a venir, nos devolverá la Semana Santa. Días donde las iglesias abren sus puertas y la religión se pasea libre y humana por las calles, días de dedicarnos a la noble tarea de volver los ojos al cielo y buscar a Dios. Días en que nuestras Hermandades, con sus papones, con sus braceros, con sus músicos, con sus manolas, dibujarán, entre rincones y esquinas de las calles de este viejo León, esa metáfora sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo que se viste de realismo en cada procesión, en una genial puesta en escena, donde conceptos y sentimientos se conjugan en increíble medida.

       León se transforma en el Jerusalén de antaño y los hermanos de Jesús Divino Obrero y de Santa Marta participan de manera ejemplar en el agradecimiento y exaltación de una Semana santa que, obviamente y por méritos propios, se ha convertido en Interés Turístico Internacional.

Luis Arteaga Castro
Presidente de la Hermandad de
Santa Marta y de la Sagrada Cena


       Sean mis primeras palabras de saludo fraternal para todos los hermanos de Jesús Divino Obrero. Sé que este año 2005 es muy importante para vosotros puesto que celebráis el cincuentenario de la fundación de la Hermandad. En nombre mío y en el de toda la Cofradía os deseo todo lo mejor y os animo a que sigáis aportando esas dos procesiones que han sabido buscarse un hueco, referente imprescindible, en la Semana Santa de León.

       Como imagino que no todos sabréis la historia de nuestra ya tradicional relación, voy a contaros lo que sé, según me lo han contado, puesto que como será el caso de muchos de los que estéis leyendo esto, sucedió hace bastantes años y muchos de nosotros ni siquiera habíamos nacido.

       Todo empezó en la Semana Santa de 1966, cuando la Cofradía de las Siete Palabras celebraba su Sermón de Viernes Santo, previo a la procesión, la cual no pudo salir por algo que sucede de vez en cuando, es decir, que llovía a cántaros. Ante tal adversidad, y con la cara que se queda cuando sucede algo así, vuestro Abad-Presidente de entonces, Restituto Ruano, ofreció a nuestro Abad de entonces, Eduardo de Paz, la posi-bilidad de salir acompañándoos al día siguiente en la procesión de la Soledad, invitación que la Cofradía aceptó gustosa y ese Sábado Santo de 1966 salieron por primera vez, de la Iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva (entonces salíais de ahí), Las Siete Palabras y Jesús Divino Obrero juntas. A partir de ese momento, surgieron fuertes vínculos entre las dos penitenciales que nos han llevado, casi cuarenta años después, a continuar con ellos. En mi opinión, León ya no entiende la Semana Santa en la que un Viernes Santo por la tarde no se vea a Jesús Divino Obrero con las Siete Palabras ni al revés el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección.

       Para despedirme quiero reiteraros en nombre de toda la Cofradía nuestra más sincera felicitación por estos cincuenta años de buen hacer y de procesiones serias e inolvidables para muchos y, como el tiempo pasa volando, en cuanto menos nos demos cuenta estare-mos leyendo, en esta revista, la buena colaboración entre nosotros desde hace casi noventa años. Que así sea.

Hno. Luis Jesús Magaz Valdavida
Abad de la Cofradía de Las Siete
Palabras de Jesús en la Cruz


       Hermanas y hermanos de Divino Obrero, es para mí un gran placer llamaros así, hace 10 años que nuestras cofradías acordaron procesionar el Sábado de Dolores en hermandad y así lo hemos hecho, acrecentando nuestra unión. Un año más acudimos a vuestra llamada con sumo honor y cariño, sobre todo dada la fecha. Un 19 de marzo de 1955 visteis la luz en Renueva , hoy 50 años después os esmeráis en celebrar y ante todo honrar a aquellas personas que desde ese día han mantenido la llama de vuestra cofradía. Está claro que sólo aquellos proyectos que respetan y aprenden de su pasado pueden mirar al futuro con esperanza. La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno está a vuestro lado, creo que todos estos años de sincera hermandad han sido muy positivos y prueba de ello es que un 19 de marzo del 2005 recordaremos juntos parte de vuestra historia.

       Con todo el cariño, que sean muchos más y que la Virgen de la Soledad y el Nazareno nos asistan y guíen para transmitir a otros lo que heredamos de nuestros mayores. Un saludo

Javier Carrera de Blas
Juez de la Cofradía de Nuestro Padre
Jesús Nazareno de La Bañeza

 

Estamos de Cumpleaños

      En este año 2005, nuestra Hermandad va a celebrar los 50 años de vida, un cumpleaños que vamos a festejar por todo lo alto, con diversos actos tanto religiosos como profanos que ensalzan a nuestra Hermandad y nos meten nuevamente en el baúl de las cofradías antiguas de la Semana Santa de León.

       Pero en este año, también se va a celebrar el 10º Aniversario de la creación de la procesión de Hermandad, una procesión que surgió de la unión que manteníamos con otras cofradías de la provincia y que decidimos plasmar en una procesión, que enseñara a las localidades donde se celebraba la imaginería y religiosidad que tenemos, y que posteriormente ha sido copiado por otros.

       Si en el año 1996 salió la primera procesión de Hermandad con la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Bañeza, la Hermandad de Jesús de Nazaret de Valencia de Don Juan, este año que se cumplen 10 años de procesión, solamente vamos a procesionar la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Bañeza, con su imagen titular y que por segunda vez procesionará en León, lo cual nos tiene que llenar de orgullo que una talla de las características del Nazareno visite nuevamente nuestra ciudad.

       Que este cumpleaños, se celebre con la misma majes-tuosidad que el cumpleaños de nuestra Hermandad, toda vez que si en una familia siempre celebramos los años que van cumpliendo los miembros de la misma, en esta nuestra familia debemos cumplir con la tradición de festejar los momentos que vamos pasando, y si cuando cumplimos 25 años el difunto Salvio indicaba que el porvenir de nuestra Hermandad comenzaría a vislumbrarse una vez pasados esos primeros 25 años, en estos momentos y con la alegría que me da tener con nosotros a Nuestro Abad Fundador, hermano Restituto Ruano, me entristecen las faltas de esos hermanos que destacaron en la vida de la Hermandad (nuestros abades Cesar y Salvio) y todos aquellos herma-nos que desde el anonimato, como aquellos que ocuparon cargos y que supieron llevar con orgullo nuestro emblema bajo el amparo de Jesús de Nazaret, han cumplido con nuestros estatutos llevando una vida cristiana y demostran-do que han tenido cariño por nuestra Hermandad.

       Esperamos que estos 50 años, que ahora cumplimos nos hayan consolidado, como una de las cofradías de la Semana Santa Leonesa que han impulsado la vida religiosa y moral, y que hemos tenido el privilegio de poder ayudar a nuestros hermanos con la creación de viviendas sociales y un barrio que junto con la Iglesia de Jesús Divino Obrero destacan en la vida leonesa, y que como se dice dentro de nuestro argot paponil “que sea enhorabuena”.

Hno. Vicente Hernández Rubio.

 

Nació en el momento justo

      A estas alturas nadie puede negar la evidencia de que la hermandad de Jesús Divino Obrero es, al día de hoy, lo que soñaron, primero, Restituto Ruano, y, después, Salvio Barrioluengo. Ello, claro está, sin demérito alguno –al contrario- para aquellos que también han desempeñado –y desempeñan- labores ejecutivas en la hermandad. Ruano, al que el valor no se le suponía porque ya lo había demos-trado con creces en otros campos y en diversas acciones, fue el empeño per-sonificado cuando por la mitad de los años cincuenta del pasado siglo ideó, mejor dicho, dio forma a la fundación de una nueva agrupación penitencial en la ciudad, luego de que, diez años antes, la de Santa Marta inaugurara el nomenclátor de la era pasional moderna en la capital.

       Si Santa Marta recogió el testigo de la última cena de Jesús de Nazaret que, por entonces, vivía una acusada orfandad urbana en la Semana mayor y Santa, Divino Obrero –o Ruano, qué más da- apostó por otra conmemoración que viniera, también, a dimensionar, a engrandecer el marco de las pro-cesiones que hasta entonces, excepción hecha de su predecesora una década antes, se contemplaban siempre de riguroso luto con pequeñas variantes.

      De modo, que nacía el cortejo de la Soledad, triste y desconsolado en su espíritu cristiano, con el fin de recordar la penuria humana de la Virgen desde que se produjera el tránsito del Nazareno en la cruz. Aquel pasaje del Evangelio, el de la oquedad de María ante la muerte del Hijo, tomaba forma por las calles leonesas para recordar que, después de la muerte física, siempre queda otra espiritual que no se percibe en las ácidas lágrimas de unos ojos martirizados, sino en el color violáceo, morado acaso, del corazón y del alma.

      La hermandad de Jesús Divino Obrero captó pronto, en fin, la situación y con la demora precisa, en este supuesto obligada dadas las circunstancias, sentó un nuevo pilar de la Semana Santa de la ciudad. Aquella primera visión del cortejo en el que la madre del hijo del carpintero vestía un manto tan negro como la noche con el que tapar su dolor, impresionó a los leoneses. Víctor de los Ríos, para el que esta antigua Corte no tenía mayores secretos que los que le ocultaba la ronca muralla de la carretera de los Cubos, imprimió tal belleza al rostro de la imagen, que bien pudiera decirse que lo talló de rodillas rezando una Salve.

      Y para que no faltara nada, para que la muerte fuera vida y esperanza, para que la Madre se reencontrara con el hijo porque así estaba escrito, surgió El Encuentro y sus palomas, resucitó el Hombre y se tornó el azabache por el blanco. Y se mudaron los rostros del capirote anunciando de nuevo la noticia de que a los tres días volvería de entre los muertos. Todo esto hizo la Hermandad Jesús Divino Obrero hace media centuria, que ha resultado como un raquítico soplo en el calendario. Sí, cincuenta años de recuerdos recogidos en el grueso volumen de la memoria, donde se narran los primeros pasos, las incipientes inquietudes, las renovadas ilusiones anuales que hacían –que hacen- el milagro de la continuidad a la hora en que, al recogerse la procesión junto a la iglesia parroquial de la entra-ñable barriada que tiene el privilegio de respirar los aires de una Candamia próxima, ya se piensa en cómo será la siguiente, a la que habrá de mejorarse, y por dónde habrá que encaminar los proyectos para que la herencia recibida, rica en matices y, sobre todo, en dignidad, sea multiplicada por diez, o por veinte; o por lo que de menester fuera para honra de todos.

      Jesús Divino Obrero cumple un sueño en este año, que bien se diría de gracia, de 2005 porque ha sabido mantener el pulso, su idiosincrasia, su personalidad y sus peculiaridades. Algo que únicamente se sustenta cuando en las llamadas popularmente filas de her-manos, en el conjunto de sus papones, se empuja hacia delante. Feliz puede estar Salvio desde el cielo, y tremendamente feliz Ruano desde el horizonte de su longeva vida, que, llena de bondad y solidaridad, tan bien ha sabido administrar. Y felices todos, desde luego.

Julio Cayón

 

Memorias y Recuerdos

      El barrio de Jesús Divino Obrero, el dédalo de sus calles, es parte activa de mis vivencias infantiles, y, en consecuencia, de los recuerdos más frescos y firmes que guardo en la memoria.

      Corría el mes de octubre de 1964. Entonces, yo tenía diez años. Estudiaba el primer curso de bachillerato. Y lo hacía, oficialmente, en el Instituto de Enseñanza Media “Padre Isla”. Y reitero oficialmente porque físicamente los educandos –entre ellos yo– de dos secciones del citado cur-so, recibíamos la formación establecida en el Plan de 1957 en dos aulas del Colegio Menor Jesús Divino Obrero. Esta circunstancia me permitió abrir los ojos y empezar a observar el mundo que me rodeaba desde otra óptica.

      Fue un tiempo inolvidable. Por la mañana, si, durante los treinta minutos que nos concedían de descanso, el templo parroquial estaba abierto, la oportunidad se convertía con frecuencia en motivo de peregrinación. Por la puerta lateral que comunica la iglesia con el patio entrábamos los chicos al recinto sagrado, pero no a rezar, –seamos sinceros–, sino a ver, a mirar, a admirar y contemplar el mural de Vela Zanetti, sus figuras inusuales para nuestra concepción infantil de la pintura.
En aquel León en plena expansión, desplazarse todos los días desde el Barrio del Mercado hasta el Barrio de Jesús Divino Obrero resultaba una pequeña aventura. Así, como lo escribo. Y, además, representaba una cierta liberación en cuanto a horario familiar se refiere. “Es que vengo del Ejido”, era frase que servía de salvoconducto para justificar cualquier tardanza razonable. Al año siguiente, el 26 de marzo, murió mi madre, en junio finalizó el curso, y en octubre me incorporé, –segundo de bachillerato–, al vetusto edificio de la Avda. Ramón y Cajal que la piqueta echó abajo injustamente. Y se acabó el encanto. Y se acabó también la autonomía de horario.

      En aquel barrio de Jesús Divino Obrero todo parecía nuevo. La cooperativa de viviendas, sus chalecitos con jardín, pro-curaba a la ciudad una estampa diferente. Y, además, allí, estaba radicada una nueva hermandad de la Semana Santa leonesa: “La Hermandad de Jesús Divino Obrero”, papones, como nosotros, pero que vestían de blanco y morado. El párroco, D. Adolfo del Río, y mi padre tenían una amistad entrañable. También Ruano, César Martínez, Tascón, y César Barriales eran amigos suyos. En el caso de Carlos García Prieto, que empujaba siempre “El Resucitado”, y de Salvio Barrioluengo, la cosa alcanzaba grados de intimidad.

      La primera banda de cornetas y tambores que se puso en escena por parte de una agrupación penitencial leonesa fue la de Jesús Divino Obrero. Entre sus componentes figuraban, entre otros, papones muy conocidos para mí como Gerardo García Arias, Quico Trascasas, Alejandro Flecha, Julio Palacios, Faustino Carpintero, y Francisco García Martínez, “Paquito”, con quienes tengo hoy una amistad de muy sólidas raíces, así como los hermanos González, Manolo y Emilio, (q.e.p.d. ambos), de imborrable memoria, dos personas machadianamente buenas. Fue la primera banda de cornetas y tambores que, el Viernes de Dolores, acompañó a la Virgen del Mercado. Y la misma que participó en la inauguración del “Monumento al Pastor”, en Armeyugo (Burgos), bajo una lluvia inclemente.

      Luego supe que los dos pasos que poseía la Hermandad, “La Resurrección” y “Las Tres Marías”, eran obra de Víctor de los Ríos, para mí siempre tan familiar. Cuando Víctor, que ya vivía entonces en Madrid, venía a León anunciaba a mi padre su visita. Su encuentro se traducía en un intenso recorrido por la vieja Legio que terminaba siempre en el Barrio Húme-do, castizamente, en El Besugo y en La Gitana de Isaac, donde tenía su sede la peña “Los Tímidos”, con vino de Valdevimbre y viandas leonesas.

       Muerto mi padre, Víctor, bajo el título “Carta a Máximo Cayón, el gran ausente”, en las páginas de “Filandón”, del 14 de junio de 1987, suplemento literario que edita “Diario de León, expresó así su dolor: “No sé en qué galaxia te encuentras, lo que sé es que seguirás imperterno, tan ligado a mi obra, como la dermis al cuerpo. Las generaciones presentes y futuras no te olvidarán, pues sin tus crónicas no se entiende ni comprende la Semana Santa leonesa. Pasaste por este valle de incomprensiones sin estruendos ni alabanzas, en silencio monacal, silenciando fallos y enseñando a ver el lado positivo. Sin ti, estoy en carne viva. Hasta pronto. Víctor”.

      Estos son algunos retazos de la memoria con el barrio y la Hermandad de Jesús Divino Obrero como telón de fondo.

      Ahora, cuando se cumplen cincuenta años de la fundación de esta agrupación penitencial, por mi parte, hubiera sido más apropiado haber hecho un balance apresurado de su historia, patrimonio y peculiaridades. Sin embargo, los recuerdos han sido más fuertes que mi voluntad.

      La Hermandad de Jesús Divino Obrero ocupa, por antigüedad, el quinto lugar en el censo de la Semana Santa leonesa. La labor abnegada de las sucesivas juntas directivas y el esfuerzo silencioso de los hermanos que anónimamente han colaborado siempre en beneficio de la Hermandad, han hecho posible que ésta haya alcanzado la pujanza y esplendor que atesora.

      Para un leonés, para un papón, como es mi caso en ambas vertientes, contemplar el Domingo de Resurrección el paso de “Cristo Resucitado”, que parece ingrávido sobre la roca, es el epílogo necesario, el corolario que pone broche espiritual a la aleccionadora manifestación de religiosidad popular que es la Semana Santa leonesa.

      En mis años juveniles, todos los Domingos de Resurrección acudía con mis buenos amigos, Ángel Campelo, que vivía en el barrio de Jesús Divino Obrero, César García Marcos y Gregorio Álvarez Valladares, a ver la entrada de la proce-sión a la iglesia de Jesús Divino Obrero. Allí, en la acera, aguardábamos a César Barriales (hijo), que participaba en el cor-tejo penitencial.

      El pasado año sin ir más lejos, acom-pañado de mi familia y de un grupo de amigos y papones, renové el cumplimiento de esta tradición. Y así será, mientras Dios me lo permita.

Máximo CAYÓN DIÉGUEZ

 

De Memorias y Recuerdos

      Me asomo a estas páginas en un año importante y especial para la Hermandad de Jesús Divino Obrero. Cincuenta años después de la erección canónica que se cumplirá el próximo dos de abril, nos invitan a echar la vista atrás, a reflexionar acerca de la trayectoria histórica de esta congregación fuertemente arraigada en su barrio de El Ejido y en la Parroquia que adopta su título.

      Y cuando pretendemos repasar el camino andado en esta nuestra Semana Santa, son demasiadas las ocasiones en las que nos asaltan vacíos e incógnitas. Fenómeno curioso cuando se trata de acontecimientos que han tenido lugar pocos años atrás.

      Quizá pocos sepan o recuerden que la Hermandad de Jesús Divino Obrero se estableció en la –por entonces joven– Iglesia Parroquial de San Juan y San Pedro de Renueva; que, según parece, ya el Jueves San-to de 1955 decidió salir a la calle con el Cristo Atado a la Columna hoy procesionado por la Cofradía del Desenclavo y que la lluvia le impidió hacerlo hasta el Sábado Santo del año siguiente; que, en aquella segun-da ocasión, la imagen cedida fue la actual Virgen de las Lágrimas de la Cofradía de Angustias; que “El Encuentro” celebrado por primera vez en 1959 –año también de constitución de la pionera banda de cornetas y tambores– tuvo lugar en la Plaza de la Inmaculada... y así un largo etcétera de acontecimientos sucedidos durante este medio siglo.

      Resulta asombrosa la poca conciencia histórica que parece ser inherente a nuestra celebración pasio-nal y, por ende, a las corporaciones que la conforman pero, sobre todo, a quienes la llevan a cabo. Son muchos los datos, hechos y anécdotas que tan sólo permanecen en la memoria y el recuerdo de quienes los vivieron. Algunos, incluso, se han deformado con el paso del tiempo y ya –cincuenta años después– parece casi imposible aclarar, por ejemplo, si aquel primigenio Jueves Santo la Hermandad pretendió procesionar o si “La Soledad” corresponde al año en que suele fecharse o al siguiente...

      Los aniversarios, las efemérides, sirven para hacer un virtual alto en el camino y recapitular. Por eso, en este 2005 de bodas de oro fundacionales, me permito invitar a los hermanos que tienen el privilegio de anunciar Su Resurrección a colaborar más que nunca en preservar la memoria de su Hermandad, a recordar los nombres que la hicieron grande –tras el cargo o bajo el capirote–, a luchar por tratar de no perder una identidad que la convirtió en merecedora de un sello propio y original.

      De una parte, se hace necesario buscar entre los cimientos de la congregación, de su desaparecida acción social, de sus orígenes ligados al barrio de Santa Marina y a su club de fútbol, del escultor que inspiró su particular advocación... Ahí reside la importancia de publicaciones como esta y cuantas se han editado o lo harán en estos días. También las que trabajan incansablemente durante el año para que, dentro de otro medio siglo, no hayan desaparecido los pasos que ahora mismo estáis dando.

      Esta reflexión nos conduce al centro mismo del espíritu de estas líneas: vosotros, los hermanos. Todos y cada uno habéis de arrimar el hombro en la construcción diaria de la Hermandad. Resulta irresponsable y absurdo dejar en manos de unos pocos el futuro que debe afrontarse ya. La experiencia nos dice que eso mismo ha llevado a pagar los fallos décadas más tarde, siendo un error de impredecibles consecuencias dejar para las generaciones venideras el pago de deudas contraídas hoy.

      Desde el irrepetible Restituto Ruano hasta quien se une en este señalado año a vuestras filas de cruces moradas, el deber de todos es cumplir con fidelidad el compromiso adquirido al entrar a formar parte de la corporación. Cada uno, dentro de su ámbito y sus posibilidades, ha de aportar su granito de arena, esfuerzo y dedicación para que Jesús Divino Obrero encauce los fines que, desde su fundación –hace ahora cincuenta años– tiene marcados.

      Que dentro de medio siglo, aquellos que ni siquiera han nacido, hablen con gratitud y admiración de vosotros como ahora lo hacemos de quienes os pre-cedieron. Que hacer hermandad –insisto– sea tarea de todos y no sólo de unos pocos. Y que memorias y recuerdos sirvan para preservar un legado que moral-mente estamos obligados a ceder a nuestros herma-nos, quienes, desde hoy, están llamados a escribir el presente, es decir, nuestro futuro.

Carlos García Rioja
Bracero Mayor de
“La Horqueta Digital”

 

XVJJ Encuentro Nacional
de Cofradías Penitenciales

      El pasado mes de septiembre se celebró en la amurallada ciudad de Ávila, el XVII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales, dando así continuidad al celebrado en Vigo.
Cinco centenas largas de cofrades hicieron acto de presencia, provenientes de casi todas las regiones del Estado. Las ponencias y mesas redondas, tocaron temas de indudable interés cofrade, como: los niños en las cofradías, la música cofrade, los seguros para las procesiones,…etc.

      Destacando como siempre en estos eventos, el contacto entre cofrades de diferentes latitudes, aunque siempre menos que el deseado por los asistentes, debido a la insistencia de los organizadores de repartir a los cofrades por todos los alojamientos de su urbe; por el escaso tiempo dedicado a las sobremesas, lugar donde se desarrollan sin duda las más interesantes charlas y mesas redondas, ya que casi cuchara en mano estaban los autobuses prestos para trasladar a los asistentes al auditorio; y la siempre discutida presencia de visitas turísticas, que restan gran parte del tiempo y su interés es más que discutible, buena muestra tuvimos en Ávila donde una guía rescribió la historia del Reino de León.

      Nuestra hermandad estuvo presente, aparte de por la presencia de un hermano, por la distribución que se hizo de carteles y revistas entre los asistentes, lo cual redundará en que el nombre de nuestra hermandad vaya estando en la cabeza de muchos cofrades, cuando piensen en la Semana Santa de León. También el 37.100 viajó desde Ávila a muchos rincones de la península, repartiendo parte de ese pellizco que nos dejo el Gordo de Navidad.

      En el auditorio donde tuvo lugar el Encuentro, un convento franciscano restaurado recientemente, se encontraban instalados varios expositores de artesanos relacionados con el mundo cofrade. Dentro del expositor de la empresa albaceteña Pripimar, se encontraba el remate que el pasado año estrenaron las varas que portan los hermanos miembros de la Junta Directiva.

      Como colofón del Encuentro, antes de la procesión con el Santísimo Cristo de las Murallas, se eligió la que será la sede del XVIII Encuentro, una cosa estaba clara por primera vez en la historia de los encuentros, su sede estaría más abajo de Despeñaperros, ya que las dos únicas candidaturas eran Jerez de la Frontera y Almería
Resultando elegida, la ciudad gaditana.

Hno. Sergio Robles Prieto

 

Bodas de Oro de una Hermandad de Barrio

      Estoy seguro que todos los que viven, o hemos vivido, en el barrio de El Ejido, independientemente de formar parte activa, o no, de sus filas blancas y moradas, tenemos en el corazón un lugar destinado a nuestra Hermandad, porque no es sólo de los hermanos, sino que es patrimonio de todo el barrio.

      Sí, la Hermandad de Jesús Divino Obrero, que este año celebra sus bodas de oro, es una Hermandad de barrio, en el amplio sentido de la palabra.

      De niño recuerdo cuando salíamos a José María Fer-nández el sábado Santo, interrumpiendo nuestros juegos infantiles de “unas calles más allá” para ver el cortejo de la Soledad, donde participaban muchos de nuestros amigos y conocidos, o como el Domingo de Resurrección teníamos esa “bula paternal” para llegar tarde a comer, porque íbamos a ver la recogida de la procesión de Pascua en la parroquia.

      También mantengo en la retina esa extraña ilusión al leer en la guía de procesiones, cuando llegaba a mi casa, las últimas páginas, donde figu-raban en el itinerario mis calles conocidas, incluida la propia donde yo vivía.

      O como el sábado Santo atravesaba San Mateo, la calle de mis abuelos, el “Hacia el Padre”, camino de encerrarse en la Filial, cuando el comien-zo de General Moscardó no esa más que un prado integrado en la trama urbana que se quemaba cada año,...

      O la insana envidia con que miraba a los pequeños papones desde mi puesto en la acera,...

      O,...

      Este año, la Hermandad del que fuera mi barrio, está de enhorabuena. No sólo por cumplir cincuenta años, ni por el proyecto de un nuevo paso, que Dios mediante, se completará en unos años. La Hermandad de Jesús Divino Obrero está de enhorabuena porque ha sabido crecer con sus vecinos. Ha conseguido integrarse en su vida, en su desarrollo, y hacer partícipe de ella a un populoso barrio, siendo parte indisoluble de él, hasta tal punto que sería inconcebible el barrio de El Ejido sin ella.

      Sin llegar a cantaros el “Cumpleaños Feliz”, si deciros Muchas Felicidades, y mis deseos y anhelos de que todos lleguemos, dentro de otros cincuenta años, a festejar un siglo Jesús Divino Obrero.

      Un fuerte abrazo, y reiterar mis más sinceras felicitaciones.


Pablo J. Álvarez Robles

 

Apuntes para una presentación

      Escribió José Ortega y Gasset que el hombre es hombre y sus circunstancias, y hago referencia a esta cita porque es mi intención dar a conocer al lector el origen de mis inquietudes artísticas y de por qué y cómo sentí la llamada de la escultura.

      Nací en Medina de Rioseco, algo que a simple vista no parece ser un dato a tener en cuenta, pero para aquel que alguna vez paso por esta villa y pudo darse cuenta, de que las circunstancias ambientales, la percepción visual o el rico patrimonio artístico, pueden ser los antecedentes de interés e influencia potencial para cualquiera que nazca en esta tierras.

      He de decir que mis primeras “experiencias estéticas” tienen como objeto las visiones oníricas de los catedralicios templos, el resplandor del pan de oro y el olor a vela y cera quemada de las procesiones. Algo que con el paso de los años se fue consolidando como parte de mí, hasta el punto de llegar a ser parte ineludible de mi forma de entender la vida.

      A todos ellos, se une el conocimiento de los grandes maestros del barroco que infunden aun más la querencia por una escultura religiosa de pasiones y sentimientos donde el dramatismo y lo dinámico son partes de un teatro agitado de características ascéticas y místicas. La huella que estos maestros escultores tiene en Medina de Rioseco son ejemplos sobresalientes que sin lugar a dudas me influirán como motor de arranque en mis trabajos. En mi taller de Medina de Rioseco intento poner en practica tales sabidurías y más aún cuando llegan encargos como el que ha realizado la Hermandad de Jesús Divino Obrero de León.

      Encargo este de un conjunto procesional compuesto por seis figuras policromadas que representa el momento en el que Nuestro Señor es conducido al sepulcro. En él, Jesús es portado por José de Arimatea y Nicodemus, tras ellos la Virgen María, San Juan y María Magdalena cierran la composición compuesta por estas dos triadas. El encargo llegó tras la aceptación de la maqueta presentada en octubre de 2003.

      Al día de hoy se esta trabajando en la figura del Cristo el cual aparece desplomado, casi rasgando la sabana que sujetan Nicodemus y José de Arimatea, como si la fuerza de gravedad aumentara de forma sobrenatural. La caída del brazo al modo en que lo pinto Jacques Louis David en “La Muerte de Marat” es el aspecto mas destacable en el modelo de escultura.

      Sirvan pues, estas letras de presentación e información de lo que pronto se convertirá en un legado más a la Semana Santa de León.

Ángel Martín García

 

Carta del Arzobispo de Sevilla

      Sevilla, 3 de enero de 2005


                  D. Angel Martín García
                  Medina de Rioseco

                  Muy estimado Ángel:

                  Enhorabuena por ese magnifico trabajo que estás realizando con la talla de las nuevas imágenes del misterio del Santo Sepulcro, para la Hermandad de Jesús Divino Obrero, de la ciudad de León.

                  Elemento imprescindible en el contenido de la religiosidad popular es el culto, aprecio y relación con la imagen. Para el pueblo, es algo más que una simple representación convencional de lo sagrado, para convertirse en una particular forma de presencia de Cristo, de la Virgen María, de los santos.

                  La imagen, el icono, la figura, es el soporte material, artístico, sensible, de una realidad invisible. Un reflejo del misterio de la Encarnación del Verbo en el que la visibilidad de lo humano conduce al reconocimiento de Dios. De lo sensible a lo que no se ve, de lo material a una contemplación espiritual. Es como un puente que enlaza al hombre con el misterio.

                  Te felicito por este trabajo y pido a Dios que sirva para acrecentar la devoción de todos los hermanos de la Hermandad de Jesús Divino Obrero.

                  Con mi mejor saludo y afecto en el Señor.

 

Carlos, Cardenal Amigo Vallejo
Arzobispo de Sevilla

 

Acción de Gracias

      Escribo estas líneas ante Jesús Sacramentado. Le doy gracias por estos cincuenta años de vida de la Hermandad de Jesús Divino Obrero y le pido que la colme de todos sus dones.

      Curiosa, yo diría, providencial coincidencia: cincuenta años de la Hermandad y año dedicado a la Eucaristía por su Santidad Juan Pablo II. Habrá quien no vea relación entre ambos acontecimientos, pero pienso que en la mente de los fundadores de dicha Hermandad estaría el dar gloria a Dios, amarlo y hacerlo amar. Dentro de la Iglesia hay muchos carismas, muchos grupos. Todos ellos son fruto del Espíritu Santo y han nacido con una finalidad determinada. Es encomiable la tarea de todos los que a lo largo de estos cincuenta años han mantenido vivo el espíritu que dio origen a esta Hermandad a pesar de contratiempos y dificultades. Todos ellos, los de antes y los de ahora, se esfuerzan por hacer revivir en las calles la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo así como el amor, el dolor y también el gozo de su Madre, la Virgen María.

      Con sus pasos, preparados para tal ocasión con cariño y esmero, dan una catequesis a la gente sencilla, a la gente del pueblo y hacen brotar en sus corazones sus mejores sentimientos. Son también un ejemplo de fraternidad pues ese es el significado de hermandad, el convivir como hermanos, el compartir lo mejor que somos y tenemos y sobre todo el vivir una misma devoción.

      La Hermandad nos ayuda a sentir la cercanía de Jesús y de su Madre, a compartir con ellos los duros momentos de la Pasión y la Cruz así como el gozo inmenso de la Resurrección.

      Que este año, consagrado a la Eucaristía, y que coincide también con el 150 aniversario de la procla-mación del dogma de la Inmaculada Concepción de María no nos quedemos sólo con las imágenes de los pasos sino que estos nos ayuden a interiorizar, a tener un encuentro íntimo en la oración, si es posible delante del Sagrario, con Aquel que nos ha dado la vida y que nos ha dado su vida para nuestra salvación. Sólo esta intimidad con el Señor y la devoción sincera a la Virgen nos llevarán a configurarnos con Él, a hacer su volun-tad, a hacer de nuestra vida una entrega continua.

      Todos los miembros del Instituto Secular <<Alian-za en Jesús por María>> desean para la Hermandad de Jesús Divino Obrero que el Señor les ayude a perseve-rar con fidelidad en su servicio a la Iglesia, ayudando a los fieles a sentirse más cerca de Jesús y de María.

¡FELICIDADES Y ENHORABUENA!

Ana Gómez
Directora del Colegio
Virgen Blanca

 

Actos 50 Aniversario

      • Concierto de la Banda de Jesús Divino Obrero actual y banda histórica de la Hermandad. Concierto el día 5 de marzo en el Salón de Actos del Nuevo Recreo Industrial a las 18,30 horas. En dicho concierto se realizara un homenaje a los jefes de banda.

      • EXPOSICION: A celebrar en la Obra Social de Caja España (Calle de Santa Nonia) desde el 10 de marzo hasta el 30 de marzo.

      • 19 de marzo, Sábado de Pasión, Procesión de Hermandad, saliendo desde la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista y San Pedro de Renueva. Homenaje a los abades que han servido a la hermandad, que formaran en la ante presidencia: Hno. Restituto Ruano Díez, Hno. José Luis Tascón Argüello, Hno. Vicente Hernández Rubio y Hno. Vicente Alonso Peláez.

      • 2 de Abril, 50 Aniversario de la erección canónica de la Hermandad por el Obispo Luis Almarcha, Santa Misa oficiada por el señor Obispo de la Diócesis a las 20:00 horas en la Iglesia Parroquial De Jesús Divino Obrero, posteriormente cena de Hermandad y homenaje a los hermanos fundadores.

      • 25 de abril presentación del libro y el DVD conmemorativos de nuestras Bodas de Oro fundacionales.

      • 1º de Mayo, Fiesta de la Hermandad. Procesión de Jesús Divino Obrero y a continuación Solemne Eucaristía. A continuación comida de Hermandad.

 

 

Junta General Ordinaria

      Por orden del Abad-Presidente, se te convoca a la Junta General Ordinaria que se celebrará en el Salón de Actos del Colegio Virgen Blanca (la Filial), nº 7 de la C/San Juan (el Ejido) a las 11,30 horas de la mañana en primera convocatoria y a las 12 en segunta del proximo día 13 de marzo con el siguiente:


ORDEN DEL DIA


                        1.º Preces.
                        2.º Lectura y aprobación, si procede, del Acta de la Junta General anterior
                        3.º Lectura y aprobación, si procede del estado de cuentas y situación económica al 31 de diciembre del                              2004.
                        4.º Informe de las actividades realizadas en memoria resumen a cargo del Abad-Presidente.
                        5.º Informe sobre los actos del cincuentenario de la Hermandad.
                        6.º Propuesta de la Junta Directiva sobre el nombramiento de Hermanos Mayores.
                        7.º Propuestas y sugerencias sobre las procesiones de Semana Santa.
                        8.º Ruegos y preguntas.
                        9.º Oración por los hermanos fallecidos.

León, marzo de 2005

Vº Bº El Abad-Presidente
Fdo. El Secretario

 

Información de la Iglesia Parroquial
de Jesús Divino Obrero

      En estos días que nos ha tocado vivir, olvidamos ciertas cosas muy importantes para nosotros que somos CRISTIANOS, con mayúsculas.

      Por eso motivo valgan estas líneas para recordar, que nuestra iglesia esta abierta a todos nosotros. Nuestros Consiliarios, D.Carlos y D.Adolfo, nos pueden ayudar en lo que necesitemos, así como la Hermandad.
Informamos y podremos ayudarte.

       A continuación te indicamos los horarios de misas, así como el horario del Despacho Parroquial.

MISAS
Domingos y festivos:
10 horas, 12 horas, 13 horas y 17 horas.
Días de diario:
11 horas y 20 horas.

HORARIO SALÓN PARROQUIAL
(situado enfrente de la iglesia):
Lunes, miércoles y viernes
de 20,30 horas hasta las 22,30 horas.
Martes y jueves
de 11,30 horas hasta las 12,30 horas.

 

Nuestra Procesión

       El pasado año nuestra hermandad, realizó varios estrenos, pero yo quiero destacar especialmente uno, que dio la impresión que la gran mayoría de los hermanos ni siquiera le prestó atención, alguno ya supondrá hacia donde apunto, si a la recuperación de la procesión con nuestro Sagrado Titular, el Día del Trabajo.

       Tras décadas en las que dicha procesión, había quedado únicamente en el recuerdo de los más veteranos, volvió a recorrer las calles leonesas gracias a la propuesta de un hermano en la Junta General Ordinaria de 2003, pues dicha procesión fue la primera organizada y también en la primera que desfiló la por entonces novísima Hermandad de Jesús Obrero, como se la denominaba por la prensa de la época, desde entonces ha cambiado la iglesia de salida, el itinerario y hasta la fecha de celebración, desde aquel 18 de julio de 1955 al 1.º de Mayo de 2004, la hermandad ha evolucionado con la sociedad, siendo los primeros en tener banda propia y equiparar los derechos de las hermanas, pasando a tener plenos derechos con arreglo al Código de Derecho Canónico.

       Pero no todo son ni deben ser luces, ya que ni dejándonos llevar por los fastos del Cincuentenario podemos borrar las sombras, como la pérdida de peso específico en nuestra Semana Mayor, como reflejaban las crónicas aquellas largas filas de blancos penitentes en silencio y con porte serio; pero como decía la voz popular, siendo el jefe un guardia así de firmes los traía.

       Ahora ya, anécdotas aparte habrá multitud de opiniones, para echar ese muerto a cualquiera, pero todos desde el hermano número 1 hasta el último en llegar a nuestras filas, tenemos la culpa de haber dejado en el camino nuestras señas de identidad.

       Por lo tanto es una tarea de todos, lograr que la hermandad vuelva a ocupar el que le corresponde y que nunca debió perder.

       Clara muestra de que eso no sucede, es la asistencia a uno de los hechos más importantes de los últimos lustros, se recupera nuestra primitiva y original procesión, y el número de hermanos que asistieron se restringía a la banda, los braceros y la junta directiva. La excusa puede avalarse debido a la poca información dada por parte de la junta directiva, pero si de verdad se tiene interés, hay diferentes formas de contactar con nuestros directivos.

       No me gustaría terminar sin mandar la más afectuosa felicitación al barrio de El Ejido, por el gran número de devotos que acompañó a nuestro querido Jesusín. Demostrando nuestro carácter de hermandad de barrio, sus vecinos que siempre nos reciben con los brazos abiertos tanto el Sábado Santo como el Domingo de Resurrección, no podían fallar y no nos fallaron el 1º de Mayo.

       Ya como conclusión me gustaría decir a todos los hermanos, que vuelvan la vista atrás, para recuperar todo aquello de lo que el paso de tiempo nos ha despojado, pero sin que sea un mero ejercicio de arqueología cofrade. Sino que debemos adaptar esas prácticas perdidas, a la época que nos ha tocado vivir.

Hno. Sergio Robles

 

Comidas de Hermandad

2 de abril de 2005

       Celebraremos este día el 50 Aniversario de la erección canónica de nuestra Hermandad por el Obispo Luis Almarcha, a las 20:00 horas Santa Misa en la Iglesia de Jesús Divino Obrero, oficiada por el Señor Obispo de la Diócesis.

       Es nuestro deseo que este acto sirva de homenaje a todos aquellos herma-nos que este año celebran sus bodas de oro como tales.

       Se celebrará una cena de Hermandad en el Centro Recreativo Socio-Militar Santa Bárbara. Avda. de Asturias, s/n. (antiguo Cuartel de Almansa).

MENÚ
Entrantes
Sopa de Truchas
Confit de Pato con Patatas y Ensalada
Postre
Vinos Rosado y Tinto
Café
Precio: 15 €

       Las invitaciones se podrán solicitar al Tesorero en el teléfono 690 608 157. También se podrán adquirir en la caseta situada en la Iglesia de Jesús Divino Obrero.

La Junta Directiva


1.º de Mayo de 2005


       Desde la Junta Directiva hacemos un llamamiento a todos los hermanos, con el fin de solicitar vuestra participación en los actos de nuestra fiesta, el 1º de Mayo.

       Este año volverá a salir la recuperada procesión de Jesús Divino Obrero (11,00 h.), podéis apuntaros como braceros de dicho paso, una vez concluida la procesión tendrá lugar en nuestra sede canónica la Santa Misa (12,00 h.), nos gustaría que la presencia de hermanos fuera elevada.

       La comida de hermandad se celebrará este año en el Hotel París.

MENÚ
Rosetón de León
Jamón, Chorizo, Cecina y Queso
Pastel de Cabracho
Calamares a la Romana y Croquetas Caseras
Escalopines de Ternera a la Pimienta con Patatas y Pimientos del Bierzo
Postre de la Casa
Vino Tinto del Bierzo
Café y Chupitos
Precio: 20 €

       Las invitaciones se podrán solicitar al Tesorero en el teléfono 690 608 157. También se podrán adquirir en la caseta situada en la Iglesia de Jesús Divino Obrero.

La Junta Directiva


Actos de la Hermandad durante el año 2005

       La Hermandad de Jesús Divino Obrero, no sólo tiene actos durante la Semana Santa, bien al contrario. Es cierto que los más importantes son en estas fechas, pero también durante el resto del año tenemos otras celebraciones, puede ser que más íntimas, pero no menos importantes.

       A continuación te vamos a indicar cual son. Debes saber que la mayoría de estos actos se celebran todos los años, ya que están reflejados en nuestros estatutos y son obligatorios. Pueden cambiar las fechas, pero se celebran siempre, y la Hermandad quiere que participes en la medida de tus posibilidades. Para muchos de ellos, puedes colaborar directamente apun-tándote como Bracero de la imagen titular, o para la Saca, etc.

       Los Actos Son:
       • Miércoles de Ceniza, imposición de Ceniza en la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero.

       • Misa el Día 5 de Marzo a las 12 horas, en la S.I.Catedral en conmemoración del Año Jubilar, Diocesano, Eucarístico y Mariano, organizada por Obispado de León, pero tenemos obligación de participar todas los hermanos de las Cofradías y Hermandades de Semana Santa.

       • El día 5 de Marzo, a las 18,30 horas en el Salón de Actos del Nuevo Recreo Industrial, Concierto de la Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas de Jesús Divino Obrero y de un grupo de componentes de dicha banda, contando con        miembros desde 1959 hasta nuestros días.

       • Domingo de Pasión, día 13 de Marzo, Misa de Cumplimiento Pascual a las 11 horas en la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero.

       • Domingo de Pasión, día 13 de marzo, Junta General de Hermanos, a las 12 horas en segunda convocatoria en el Salón de Actos del Colegio Virgen Blanca (La Filial), a continuación de la misa de Cumplimiento Pascual.

       • Lunes de Pasión, Pregón Oficial de la Semana Santa Leonesa, organizado por la Junta Mayor Profomento de las Procesiones de Semana Santa de León, el día 14 de Marzo a las 20 horas en el salón de Actos del Nuevo Recreo Industrial (Plaza de San Marcelo). Pregonero D. Felipe Fernández Ramos, deán de la S.I. Catedral y como cierre actuación de la Banda de la Hermandad de Jesús Divino Obrero.

       • Sábado de Pasión, Procesión de Hermandad. Organizada conjuntamente con la Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Bañeza. Salida a las 18,45 desde la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista y San Pedro de Renueva y llegada a la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero.

       • Domingo de Ramos, a las 10:30 horas Procesión de los Palmas, por las calles del Barrio de El Ejido, a continuación Santa Misa.

       • Jueves Santo, estamos invitados a acompañar a la Hermandad de Santa Marta y la Sagrada Cena en la procesión de la Sagrada Cena, y todos los Hermanos están obligados a asistir con túnica.

       • Viernes Santo, estamos invitados a acompañar a la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz en el Sermón y Procesión, todos los Hermanos está obligados a asistir con túnica.

       • Durante el Jueves Santo y Viernes Santo, se celebra la tradicional “Saca”, a la puerta de nuestra sede canónica. Si lo deseas puedes colaborar con la Hermandad.

       • Sábado Santo. Procesión de la Soledad.

       • Domingo de Resurrección. Procesión del Encuentro y especialmente el propio Acto del Encuentro, declarado de interés Turístico Local, se celebra en Plaza de Nuestra Señora de Regla. A continuación se celebra la Santa Misa Pontifical en la S.I. Catedral. A dicha misa TODOS los Hermanos estamos obligados a asistir.

       • El Domingo in Albis, día 3 de Abril 12,00 horas, en el Santuario de la Virgen del Camino, Misa de Acción de Gracias, organizado por la Junta Mayor Profomento de las Procesiones de Semana Santa de León.

       • El 2 de Abril, en conmemoración del Cincuenta aniversario de la Hermandad, Santa Misa en la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero a las 20 Horas, oficiará el Rvdo. y Excmo. Sr. Obispo. A continuación cena de hermandad, a la que se puede asistir previa retirada de la invitación correspondiente.

       • El 1º de Mayo Fiesta de la Hermandad. Procesión de Jesús Divino Obrero, a continuación Santa Misa en nuestra Parroquia.

       • El 2 de Mayo a las 20 horas, Misa por los Difuntos de la Hermandad, en nuestra Parroquia.

       • Solemne Procesión del Corpus Christi. Organizada por el Obispado. La Hermandad participa procesionando nuestro Sagrado Titular.

       • El 2 de Noviembre, a las 20 horas, misa de difuntos de la Hermandad, en nuestra parroquia.

       • En Diciembre, en fechas cercanas a Nochebuena, en colaboración con un grupo de Jóvenes de la Parroquia, montaje y encendido del Belén de la Parroquia.

Programa Oficial. Ayuntamiento de León Semana Santa


Recorridos 2005

Sábado de Pasión
      
Procesión de Hermandad

Saldrá de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista y San Pedro de Renueva, con arreglo al siguiente itinerario: Padre Isla, Renueva, Abadía, Plaza de Santo Martino, Sacramento, Plaza de San Isidoro, El Cid, Calle Ancha, Ntro. Padre Jesús Nazareno por Sierra Pambley a Plaza de Ntra. Sra. de Regla, Virgen de la Soledad por Calle Ancha a Plaza de Ntra. Sra. de Regla, Mariano Domínguez Berruela, Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoíz y Velarde, San Pablo, Víctor de los Ríos a Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero.


Sábado de Gloria

      
Procesión de La Soledad

Saldrá de la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, con el siguiente itinerario: Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, San Pedro, Puerta Obispo, Plaza de Ntra. Sra. de Regla, Calle Ancha, Cervantes, Plaza Torres de Omaña, Fernando González Regueral, Plaza de San Isidoro, El Cid, Calle Ancha, Vari-llas, Platerías, Cardiles, Plegaria, Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoíz y Velarde, Batalla de Clavijo, Víctor de los Ríos e igle-sia de salida.


Domingo de Resurrección
       Procesión de El Encuentro


Saldrá de la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, con arreglo al siguiente itinerario:
       Paso de La Resurrección: Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, Daoíz y Velarde, Puerta Sol, Santa Cruz, Plaza Mayor, Plegaria, Cardiles, Platerías, Varillas, Sierra Pambley, Plaza de Ntra. Sra. de Regla.
       Paso de La Soledad: Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, San Pedro, Puerta Obispo, Plaza de Ntra. Sra. de Regla.
       Procesión conjunta: Plaza de Ntra. Sra. de Regla, Calle Ancha, Cervantes, Plaza Torres de Omaña, Fernando González Regueral, Plaza de San Isidoro (canto de la Salve, por la Congregación de las Siervas de Jesús), El Cid, Calle Ancha, Varillas, Platerías, Cardiles, Plegaria, Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoíz y Velarde, Obispo Almarcha, Víctor de los Ríos e iglesia de salida.


1º de Mayo
       Procesión de Jesús Divino Obrero


Saldrá de la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, con arreglo al siguiente itinerario: Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, Batalla de Clavijo, Víctor de los Ríos e iglesia de salida.


icoturle.gif (2002 bytes) Pinchar aquí para consultar sobre el plano de León los itinerarios anteriores

 

Indicaciones para las procesiones y otros actos

       En la pasada Junta General de Hermanos, se suscitó el debate, de cómo tiene que ser la indumentaria correcta de la Hermandad. Evidentemente, sería muy sencillo, remitirnos a lo que marcan los estatutos, aunque a continuación vamos a reproducir el Articulo 5º :

       “El hábito que usarán los Hermanos/as en las procesiones de Semana Santa y demás actos que la Junta Directiva así lo determine, constará de las siguientes prendas: túnica, ceñidor (cíngulo), capirote, capa, zapatos (lisos y sin adornos) y calcetines negros, guantes blancos y medalla con cordón. El capirote se usará únicamente en aquellos actos, tales como las procesiones de Semana Santa, que se tenga por costumbre o acuerdo.

       El género de la Túnica será de lana o similar de color blanco-hueso, el ceñidor y el cordón de la medalla serán de blanco y morado entrelazados, el capirote, las bocamangas y la botonadura de la túnica serán de terciopelo morado o similar, la capa será de raso morado con vistas del color y genero de la túnica.

       El capirote podrá ser sustituido por un capillo de raso morado por los Hermanos/as braceros o miembros de la Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas, previo acuerdo de los mismos.

       La capa solamente será obligatoria para los miembros de la Junta directiva, los componentes de la Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas, los Portadores de guiones e insignias de la Hermandad y en aquellos casos o puestos que determinen tanto la Junta directiva como la Junta General de Hermanos; para el resto de los hermanos el uso de la capa será voluntario.”

       Además de estas normas de obligado cumplimiento, tenemos que ser muy cuidadosos de otros aspectos: el largo de la túnica y de la capa y su limpieza, así como los guantes y el capillo o capirote. La Junta directiva será muy estricta con el calzado y con el color del pantalón, no permitiendo desfilar a alguien que no cumpla estas normas.

       Por lo que respecta a otras consideraciones de la vestimenta, indicar:

       • Las caídas del cíngulo se llevarán al lado izquierdo, independientemente de si se desfila para un lado u otro.

       • El Capuchón al reanudarse la procesión, después del acto del Encuentro, no es necesario llevarlo, aunque el hermano que quiera puede hacerlo.

       • En las filas, se guardará una distancia de 1 metro entre un hermano y otro, estando prohibido darse la vuelta, hablar entre los hermanos o mantener una actitud impropia de una procesión

       • Con respecto a la utilización de la capa por parte de los hermanos de filas, recordar lo que indican los estatutos, ahora bien sería deseable que en un plazo no muy largo, todos los hermanos llevaran capa, ya que ahora mismo es mayor el número de hermanos que la llevan con respecto a los que no.

       • En el caso de los braceros, guiones, faroles o niños que lleven incensarios, será necesario mantener, si cabe, un mayor cuidado en la uniformidad y en el modo de comportarse. Recordar a los braceros que está terminantemente prohibido tomar todo tipo de bebidas, mientras se participa de la puja del paso correspondiente.

       • Los braceros deberán presentarse 1 hora y media antes de la hora fijada de salidad de cada procesión.

       • La medalla de la Hermandad, se pondrá por encima del capuchón, salvo los Braceros y evidentemente los miembros de la Banda

       • Es necesario que todo el mundo, entienda que mientras estamos en una procesión, estamos en un acto religioso y por lo tanto nuestro comporta-miento debe ser totalmente correcto, este año de forma especial por tratarse de nuestro cincuentenario, pero todos en general.

       Gracias a todos por vuestra colaboración.

LA JUNTA DIRECTIVA


La Caseta

       La caseta, como años anteriores, esta-rá en la fachada de la Iglesia de Jesús Divino Obrero, en ella se podrán adquirir diversos artículos de recuerdo: libros, llaveros, bolígrafos, videos,…etc. Así como cíngulos, cordones, medallas,…etc., necesarios para asistir a las procesiones.

       Además de ello, se pondrán al cobro los recibos de este año y los pendientes. Como domiciliar cuotas, realizar cambios de domicilio y dar altas de hermanos.

       El horario de la caseta, será durante la semana del 14 al 18 de marzo de las 16 a las 20 horas y durante la Semana Santa de 11 a 14 y de 16 a 20 excepto el Jueves Santo y el Viernes Santo, que nuestra Hermandad procesiona por la tarde.

Cincuenta años

       Hace cincuenta años que nuestra querida cofradía está en la calle, cuántas cosas han pasado, cuántos hermanos han quedado en este caminar.

       ¿Quién le hubiera dicho a nuestro Resti que íbamos a llegar hasta aquí? Cuánto esfuerzo, se empezó con el Jesusín, nuestro emblema, después La Soledad con sus inseparables Magdalena y Salomé, y después el Resucitado todo esto hecho hombro con hombro junto a Víctor de los Ríos.

       Cuando se contaba con todas estas imágenes, hicieron nuestros hermanos el primer Encuentro de Cristo Resucitado con su Madre, en el gran día de Gloria, ese Encuentro donde el manto negro signo del dolor y el luto riguroso, se cambia por el blanco de la alegría y la esperanza, todo ello acompañado de la banda de Jesús Divino Obrero, la primera banda cofrade